Tengo el derecho a engañarte


Y no, aún no lo besé, aún no humedecí sus labios,
pero deseo arrancarle hasta la piel.
y debo confesar que disfruto el tiempo con él, ese que no tienes para mí,
Y no aún no me tocó, pero no hace falta para sentir su pasión.

Tengo el derecho a dejarte llorando,
un tiempo necesario, ese tiempo que tanto le dedicabas a tu trabajo.
Y no, no soy egoísta, pues quién más te apoyo para conseguirlo soy yo,
y ahora tengo el derecho a restregártelo.

Y no, conmigo no aplican esas reflexiones baratas,
esas que me enviabas por mensaje copiadas de algún lugar,
por que para ti, yo tenía que soportar todo,
y para él, yo no tenía que escuchar un decibel más arriba su voz.

Y te reitero, tengo el derecho a engañarte,
pues adoro su falta de excusas, esas que te sabes como guion,
pues el me escucha a diario en cualquier resquicio de su tiempo,
mientras tú tienes miedo de tratarme como tu mujer si hay alguien cerca.

Y hoy, como ayer, esperaré otra noche, para que no tengas tiempo para mí,
para que te avergüences de mí, para que huyas de mí,
para escuchar otro te amo de un mentiroso,
hoy esperaré hasta el sábado, cuando te dignas a estar un rato a lado de mí,
te mandaré un mensaje de texto que diga, te amé,
pero ahora lo amo más a él. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Adiós